Cuida tu microbiota este verano
El verano es una de las épocas más esperadas del año. Llegan las vacaciones, los viajes, las escapadas de fin de semana y la oportunidad de descubrir nuevos destinos y disfrutar de diferentes gastronomías.
Sin embargo, todos estos cambios también pueden afectar a nuestro organismo, especialmente al sistema digestivo. Cambiar los horarios de las comidas, consumir alimentos distintos a los habituales, viajar durante muchas horas o visitar países con costumbres alimentarias diferentes son situaciones que pueden alterar el equilibrio de la microbiota intestinal y dar lugar a molestias digestivas que pueden empañar los días de descanso.
Como afectan los cambios en la microbiota
La microbiota intestinal está formada por billones de microorganismos que viven de forma natural en el intestino y desempeñan un papel fundamental en la digestión, la absorción de nutrientes, la producción de algunas vitaminas y el correcto funcionamiento del sistema inmunitario. Cuando este equilibrio se altera por factores como el estrés, los cambios en la alimentación, la falta de descanso o los desplazamientos, pueden aparecer molestias digestivas como hinchazón, gases o alteraciones del tránsito intestinal.
Durante los viajes de verano es frecuente que la microbiota se vea afectada por los cambios de hábitos. Comer fuera de casa, modificar los horarios, consumir alimentos diferentes o viajar a países con otra gastronomía, clima o composición del agua supone un reto para el sistema digestivo. Por ello, cuidar el equilibrio de la microbiota durante las vacaciones puede contribuir a disfrutar del viaje con un mayor bienestar digestivo.
¿Qué son los probióticos?
En este contexto, los probióticos se han convertido en uno de los complementos alimenticios más utilizados por las personas que desean cuidar su bienestar intestinal antes, durante y después de un viaje. Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades adecuadas, ayudan a mantener el equilibrio natural de la microbiota intestinal. Su objetivo es ofrecer un apoyo para preservar el equilibrio de la flora intestinal en momentos en los que esta puede verse alterada.
Muchos especialistas recomiendan comenzar a tomar un probiótico varios días antes del viaje para que la microbiota tenga tiempo de adaptarse de forma progresiva. En función del producto elegido, también puede mantenerse su consumo durante toda la estancia y prolongarlo algunos días tras el regreso, especialmente si el viaje ha supuesto cambios importantes en la alimentación o si se han producido molestias digestivas. La duración siempre dependerá de las características del complemento alimenticio y de las necesidades de cada persona.
Pautas para mantener una buena salud digestiva
Además del uso de probióticos, existen hábitos sencillos que pueden contribuir a mantener el bienestar digestivo durante las vacaciones. Una correcta hidratación es fundamental, especialmente durante los meses más calurosos del año, ya que las altas temperaturas aumentan la pérdida de líquidos.
Cuando se viaja a determinados destinos internacionales puede resultar recomendable consumir agua embotellada y evitar el hielo si existen dudas sobre la calidad del agua. También conviene prestar atención a la conservación de los alimentos, ya que el calor favorece la proliferación de microorganismos cuando no se respetan las condiciones adecuadas de refrigeración.
La alimentación también desempeña un papel importante en el mantenimiento de una microbiota equilibrada. Siempre que sea posible, resulta aconsejable continuar consumiendo frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, ya que aportan fibra, un componente esencial para alimentar a muchas de las bacterias beneficiosas que habitan en el intestino. Del mismo modo, alimentos fermentados como el yogur con fermentos vivos, el kéfir, el chucrut, el kimchi, el miso o el tempeh pueden formar parte de una dieta variada orientada a cuidar el equilibrio intestinal.
Los aliados imprescindibles para tu sistema digestivo
No todas las personas experimentan las mismas molestias durante un viaje, pero quienes cambian con frecuencia de alimentación, realizan desplazamientos internacionales o de larga duración, o desean cuidar su microbiota durante las vacaciones pueden beneficiarse especialmente de ellos.
Entre las opciones disponibles destaca Microbiota Megaflora 9, una fórmula multicepa diseñada para ayudar a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal frente a los cambios de hábitos propios de las vacaciones. También Microbiota Acidophilus, que combina Lactobacillus acidophilus con fructooligosacáridos (FOS), constituye una excelente alternativa para favorecer el bienestar digestivo durante los viajes o tras periodos de estrés, cambios en la dieta o tratamientos con antibióticos.
Por su parte, Microbiota Saccharomyces boulardii aporta la levadura probiótica Saccharomyces boulardii, ampliamente utilizada como apoyo para mantener el equilibrio intestinal durante los desplazamientos. Es una opción especialmente interesante para preparar el sistema digestivo antes de viajar o para quienes desean cuidar su microbiota durante las vacaciones, especialmente en destinos donde los cambios de alimentación son más evidentes.